SANACIÓN ENERGÉTICA Y ESPIRITUAL A DISTANCIA
Sonsoles Guinea

Se realiza a través de figuras geométricas y esquemáticas llamadas arquetipos. Estos son códigos sagrados universales que representan aspectos físicos y energéticos del ser humano. Son una referencia perfecta grabada en el supraconsciente nuestro ser. Cuando atravesamos crisis vitales o situaciones difíciles de cualquier índole, estas figuras perfectas se alteran, se deforman o difuminan reflejando estas perturbaciones. La sanación consiste precisamente en restablecer las formas en el campo sutil de la persona, de manera que vuelva a existir la referencia perfecta a partir de la cual se restaura el equilibrio y la salud.
Esta terapia energética fue canalizada en los años 80 por el sanador británico Colin Bloy, de orientación junguiana, quien describió los arquetipos como plantillas perfectas del inconsciente colectivo que estructuran y ordenan al ser humano en todas sus facetas actuando como llaves energéticas para restablecer el equilibrio cuando está alterado.
La sanación se produce a través de una conexión con el campo energético de la persona, por medio de la intuición, visualización y percepción sutil del sanador. Una imagen que me gusta ofrecer para que se comprenda fácilmente es que la sanación es como ordenar una casa, poniendo cada cosa en su lugar, limpiando lo que está sucio y arreglando lo que se ha roto o le falta algún elemento. Personalmente aprecio mucho la neutralidad del sanador de éste tipo de intervención. Es algo muy objetivo, no es necesario conocer las causas de los problemas, ni la historia personal del paciente, con lo cual es mucho más difícil que existan proyecciones. Es sencillo, simplemente se restaura el orden original y perfecto para que esta referencia objetiva actúe por si misma en el ser físico, anímico y espiritual del paciente.
La persona que recibe la sanación empezará a notar cambios paulatinos en su vida y en su persona, tanto en los aspectos del cuerpo físico, como en lo vital, emocional, mental y espiritual, dependiendo siempre de lo que se estuviera tratando. No obstante, todo está interconectado y es natural que un movimiento en un área concreta, desencadene reajustes en otras partes del ser. Así, a medida que avanza el tratamiento, pueden ir apareciendo síntomas diferentes a los iniciales que permanecían latentes, pero todo forma parte del proceso sanador que paso a paso va restableciendo el equilibrio desde su causa original. El arquetipo de perfección desencadena en el paciente el fortalecimiento y la acción de las propias fuerzas de curación de su organismo.
Como canal de sanación, con el objetivo de reforzar la acción de los arquetipos, en las sesiones que realizo, yo añado algunas otras herramientas que he ido adquiriendo en mi trayectoria profesional como terapeuta energética. Utilizo las fuerzas sanadoras de los colores vinculados a los siete rayos de la Divinidad, me refiero a aspectos como la cualidad de transmutación del color violeta, el poder del amor del rosa, la pureza del blanco, etc. Y además refuerzo cada arquetipo con el poder del decreto, la palabra intencionada desde un estado de conexión con las fuerzas superiores de conciencia. En ocasiones, utilizo también otros arquetipos de geometría y otros símbolos sagrados que percibo en canalización como adecuados para ayudar en el proceso terapéutico de la persona con la que estoy en conexión sanadora.

Una vez que el paciente pide una sanación, en un plazo acordado realizo una sesión a distancia, que suele durar entre una hora y hora y media aproximadamente. A continuación le informo en un audio grabado sobre lo percibido, lo que ha sido sanado y todo lo que ha sido significativo en el proceso. Lo siguiente, siempre que sea necesario y se acuerde con el paciente, será una pequeña entrevista, de entre 20 minutos y media hora de duración, por telefono o videollamada, para resolver dudas, compartir impresiones y dar pautas y recomendaciones que contribuyan a la comprensión y mejoría de la persona.
El precio de una sesión y el seguimiento ya mencionado, es de 60 euros. En general recomiendo un plazo entre sesiones de entre 10 y 20 días, puesto que es necesario dar tiempo al organismo para reequilibrar las perturbaciones. Se irá viendo la frecuencia necesaria en cada caso particular de acuerdo con el paciente. Igualmente, el número de sesiones depende mucho de cada persona y su situación. Para casos en los que se prolongue el tratamiento, ofrezco un bono de 6 sesiones por 320 euros.
Agradezco mucho a cada uno de mis pacientes la confianza depositada en mí. Es para mí un honor y un placer poder ayudar de esta forma que, a la vez que objetiva y neutral, me permite acercarme con calidez a las personas y aprender cada vez más sobre la profundidad del ser humano y sus cualidades y gran capacidad de transformación y evolución.